El conserje: qué le puedes pedir y cómo hablar con él

Backhoster se maneja hablando: le pides las cosas al conserje como se las pedirías a la persona que te lleva los pisos, te enseña en una tarjeta lo que va a cambiar y no toca nada hasta que lo confirmas.


Al entrar en Backhoster te recibe una conversación: «¿Qué quieres organizar hoy?». Ahí está el conserje, una IA que trabaja con tus datos reales: tus reservas y tus huéspedes, tus precios, tus partes de viajeros, tus reseñas y tus números. Le escribes como le escribirías a la persona que te lleva los pisos, y él te contesta con tus datos o te prepara lo que le pides.

Cómo se habla con él

  • Como hablas. No hay órdenes que aprender. «¿Cómo va noviembre?», «cierra el Ático del 3 al 7 de diciembre», «sube agosto un 15 %».
  • Dile de qué alojamiento hablas. Por su nombre, como lo llamas tú. Si le falta algo para hacer lo que pides (el piso, una fecha, el texto de un mensaje), te lo pregunta antes de prepararlo.
  • Varias cosas a la vez. «Da de alta a Marta, mi limpiadora, y que le avise de las salidas del Bajo» es un solo encargo: te lo prepara entero, con sus pasos en orden (hasta 8 por encargo).
  • Para más adelante. «El lunes enciende los precios automáticos» o «todos los viernes ciérrame la noche del sábado»: lo deja programado y se hace solo cuando toca. Pregúntale qué tienes programado y quita lo que ya no quieras. Si cuando toca ya no se puede hacer (por ejemplo, porque esa noche se ha reservado), no se hace, y hoy no te avisa.
  • Lo que tocas, lo ve. Si pulsas una noche, una reseña o un parte en las pestañas, sabe de qué le hablas. Encima del cuadro de texto verás «Hablando de: …»; con la ✕ hace como si no lo hubieras pulsado.
  • Empezar de cero. El botón de reiniciar borra la conversación. Tampoco se guarda si recargas la página, y una tarjeta que no hayas confirmado se pierde con ella; lo que ya confirmaste y lo programado se quedan.

Nada cambia sin que lo confirmes

Cuando le pides un cambio, no lo hace: te lo deja preparado en una tarjeta. El resumen de la tarjeta (qué cambia, en qué alojamiento, en qué fechas) no lo escribe la IA: sale de los mismos datos que se van a guardar. Si el cambio lleva un texto suyo, como un mensaje o una indicación, ese texto sí lo ha redactado él: léelo antes de confirmar. Pulsas el botón y se aplica, o «Déjalo» si no lo quieres. Si el encargo tiene varios pasos, se hacen en ese orden y, si alguno falla, para ahí y te dice cuáles quedaron sin hacer.

Si le preguntas o le pides consejo («¿qué tocarías?», «¿qué le contestarías a este huésped?»), te contesta sin prepararte cambios. Cuando le digas «pues hazlo», entonces sí.

Lo que pulsas tú directamente en una pestaña, como un interruptor, se aplica sin tarjeta: ya lo has decidido tú.

Te enseña los números en vez de recitártelos

Si la respuesta es una serie de cifras, te abre Números con el periodo y los alojamientos ya puestos, y te comenta lo importante. Un dato suelto te lo dice sin más. También puede abrirte otra pestaña para enseñarte de qué habla.

Qué le puedes pedir

  • El calendario. Cerrar y reabrir noches, por fechas o con una regla («los jueves de noviembre»), hasta dos años por delante. Las noches con reserva se apartan solas.
  • Los precios. Tu precio base por día de la semana, tu suelo, el de una noche suelta, tu coste de limpieza y el precio de apertura; temporadas; fijar o soltar el precio de unas noches; encender el recomendador y los precios automáticos; publicar ya los precios de unas fechas; devolver el anuncio a los precios que tenía antes de que Backhoster los escribiera; cuántos meses tienes abierto el calendario; un mínimo de noches para unas fechas («la semana del 10 de agosto, 7 noches») y el rellenar huecos. Y preguntarle qué precio tiene cada noche y por qué.
  • Tus huéspedes. Encender el conserje y su envío automático (necesita un WhatsApp tuyo en Configuración → Perfil); enviar o descartar las respuestas que dejó preparadas; contestar las dudas que tiene sobre un piso; darle indicaciones (para siempre, para las próximas respuestas, para un huésped concreto, para cualquiera que se llame de una forma o hasta una fecha) y quitarlas; crear, cambiar y borrar tus mensajes programados, y aceptar los que te propone. Más en Conserje IA: responde a tus huéspedes por ti.
  • Las reseñas. Publicar una reseña pendiente con su borrador o con los cambios que le dictes, dejar a un huésped sin reseñar y encender la publicación automática. Y preguntarle qué dicen de tus pisos las reseñas que te han dejado en Airbnb.
  • Los viajeros y SES. Darle tu código de arrendador, tu usuario del servicio web y el código de establecimiento de cada piso; probar tu conexión con SES; preguntarle cómo van tus partes (si hay alguno enviado sin confirmar, se lo pregunta a SES en ese momento); reenviar el enlace del registro a un huésped; apuntar que un registro lo hiciste por otra vía; enviar un parte que se quedó fuera de plazo, solo si se lo pides; cuántos días antes sale el registro, y encender o apagar el enlace del registro. La contraseña del servicio web no la escribas en la conversación: te abre Configuración para que la pongas tú en la pestaña SES Hospedajes.
  • Tu equipo. Dar de alta a tu limpiadora o a tu persona de mantenimiento, decirle de qué alojamientos les avisa (de las entradas, de las salidas o de las dos, y con cuánta antelación), dejar de avisarles o borrarlos.
  • Tus alojamientos. A qué hora se entra y hasta qué hora se sale, que también se escribe en Beds24. Ojo: a tus huéspedes, el conserje les contesta la hora con lo que sabe del piso, así que si la cambias díselo también como indicación.
  • Tu negocio. Ingresos por mes y por estancia, ocupación, lo que te queda por vender, cancelaciones, cómo se está vendiendo cada piso, quién te reserva y por qué canal.
  • Tus datos. Tu nombre, tu NIF, tu teléfono, tu dirección y el permiso para usar datos agregados en investigación.

Y para ver cómo contestaría a un huésped sin que se envíe nada, tienes Conserje → Probar el conserje.

Lo que no puede hacer, y te lo dice

Si le pides algo que no puede hacer, te dice por qué y dónde se hace:

  • En tu canal: cambiar el texto o las fotos del anuncio, cancelar o modificar una reserva, y escribir a un huésped por tu cuenta (eso, desde el chat de Airbnb o Booking).
  • En Configuración: tu contraseña, tu correo, la verificación en dos pasos, tu facturación, conectar un canal, el contrato y cerrar tu cuenta. Te la abre él.
  • En el menú de las tres rayitas, encima de la conversación: incluir o descartar los anuncios de tu Airbnb, en Incluir o descartar anuncios.
  • Lo lleva tu gestor: dar de alta un alojamiento que no está en tu cuenta de Airbnb y anular un parte que ya se comunicó a SES.
  • Escribiéndonos a soporte@backhoster.com: quitar un alojamiento que ya está incluido, cambiar el nombre o los datos de un alojamiento, cambiar el texto del mensaje del registro y ver el historial de avisos a tu equipo.
  • Lo que no existe: descuentos por semana o por mes, un precio máximo, un recargo por canal o un cobro por huésped extra en Booking. El envío de los partes a SES tampoco lo apagas tú: es automático.

Solo con tus datos

Está hecho para contestarte solo con lo que hay en tus datos y decirte «eso no lo tengo» cuando no lo sabe, en vez de adivinar. Tampoco te dice «hecho» de algo que no ha preparado ni de algo que espera tu confirmación. Si algo no te cuadra, díselo.

Uno para todo

Es el mismo conserje que contesta a tus huéspedes, pero aquí habla contigo. A ellos les contesta desde el chat de Airbnb o Booking de cada reserva, con lo que sabe de cada alojamiento: te lo contamos en Conserje IA: responde a tus huéspedes por ti.